¿Qué son las cuentas de gastos de una empresa?

Las cuentas de gastos de una empresa hacen referencia a los desembolsos o a conceptos que implican una minoración del beneficio de una compañía. En lo que respecta a la teoría económica, existen multitud de clasificaciones de los gastos, siempre en relación a una determinada particularidad. Pero lo que está claro es que todos ellos deben estar bien identificados por parte de los responsables de la empresa para poder garantizar la sostenibilidad de ésta a corto y largo plazo. Y para ello es necesario preverlos, computarlos y controlarlos. En este artículo te contamos algunas de las clasificaciones de gastos más importantes y nos detendremos en una que tiene especial relación con los préstamos rápidos.

¿Qué son las cuentas de gastos de una empresa?

Cuentas de gastos: clasificaciones principales

Según atendamos a una u otra particularidad, los gastos se pueden clasificar de una u otra manera. Estas son las clasificaciones más importantes:

  • Gastos fijos y gastos variables: los primeros hacen referencia a aquellos desembolsos que, independientemente del volumen de la actividad, se mantienen siempre en los mismos valores, incluso si la producción se reduce al mínimo o no existe. Un ejemplo podría ser el alquiler de un local. En cuanto a los segundos, estos sí dependen del volumen de actividad: a más producción, mayor cuantía de gasto. Por ejemplo, son los relacionados con la materia prima utilizada para fabricar un determinado producto.
  • Gastos con flujo y gastos sin flujo: en los primeros, la empresa debe realizar un desembolso procedente de sus fondos. Son la mayoría. En los segundos, no hay desembolso, como es el caso de las provisiones. Se trata de un concepto ciertamente complejo, que debería ser tratado con un experto contable.
  • Gastos directos e indirectos: los primeros son los que debe asumir directamente la compañía, como pueden ser las nóminas o el pago a proveedores, mientras que los segundos se relacionan con otros eslabones de la cadena de producción o comercialización.

Gastos a corto plazo y a largo plazo

Aunque quizá no aparezcan así reflejados exactamente en las cuentas de gastos, estos dos tipos de desembolsos son fundamentales para la sostenibilidad de la empresa. Los gastos a corto plazo se relacionan con la liquidez, mientras que los de medio y largo plazo se asocian a la solvencia.

A menudo liquidez y solvencia se usan de manera indiferente, pero en realidad tienen una naturaleza diferente, sobre todo desde un punto de vista temporal. La liquidez es la capacidad de una empresa de afrontar los pagos inmediatos, con dinero de tesorería. Esto puede ser con dinero en efectivo de la caja o con los fondos de las cuentas bancarias.

Es precisamente en este concepto de liquidez y gasto a corto plazo donde es interesante detenerse, pues los préstamos rápidos pueden jugar un papel fundamental en ellos. Aunque no es lo deseable, no es infrecuente que una empresa tenga problemas de liquidez de manera puntual. De hecho, esto puede ser relativamente normal cuando dicha empresa da sus primeros pasos y, aunque el número de ventas y clientes vaya en aumento, pueden aparecer problemas para hacer frente a pagos inmediatos, probablemente porque todavía no se han concretado determinados cobros de facturas. Por ello, para solventar estos desajustes de tesorería a corto plazo, los préstamos online pueden ser una solución muy efectiva con la que salir de un apuro mientras se cobran facturas pendientes. Si en cambio esos problemas de liquidez son permanentes, quiere decir que la compañía tiene un problema en sus cuentas de gastos o en sus cuentas de ingresos.

Por el contrario, los gastos a largo plazo tienen que ver con la solvencia, que es la capacidad de una compañía para afrontar las obligaciones adquiridas, ya sean a corto o a largo plazo. Aquí, además de los ingresos por ventas, también se computan otros conceptos como el patrimonio mobiliario e inmobiliario de la empresa. Y aunque los préstamos inmediatos manejan plazos muy breves (en el caso de Credy, entre 1 y 30 días para regresar el importe del crédito más los gastos de gestión), también tienen cierta relación con esta partida de gastos. Para ello es importante entender el concepto de ratio de endeudamiento financiero, que analiza las deudas contraídas por préstamos bancarios y mide la capacidad de la compañía para nuevas solicitudes. Pues bien, un préstamo online, que no tiene la consideración de bancario, no computa a estos efectos y no perjudica por tanto dicho ratio, pues este ratio establece el cálculo de manera anual, mientras que las operaciones de crédito en portales como Credy se abren y se cierran en menos de un mes.

En resumen, las cuentas de gastos pueden arrojar clasificaciones muy diferentes. Pero siempre se deben tener muy bien identificados para que no afecten a la sostenibilidad de la compañía. Los préstamos en línea, además de ser una financiación personal muy efectiva, también se pueden utilizar a efectos empresariales.