Necesito dinero urgente. ¿Qué puedo hacer?

Es muy probable que alguna vez te hayas hecho la siguiente pregunta: Necesito dinero urgente, ¿qué puedo hacer? Y si ese es tu caso ahora mismo, aquí te damos una breve lista de soluciones a las que puedes recurrir, con algunas de sus ventajas y sus inconvenientes.

Pedir un microcrédito online

Empezamos por la solución que probablemente sea la más ventajosa en todos los sentidos: el minicrédito online. Por un lado, se trata de un remedio precisamente urgente, inmediato. En Credy.es, todos ellos se pueden considerar créditos 24 horas, pues es el periodo máximo de gestión: si la solicitud se ha enviado antes de las 15.00, el dinero se recibirá en la noche de ese mismo día (una solicitud enviada el sábado por la tarde se podría recibir el lunes por la mañana).

Otra ventaja es la sencillez del trámite y la escasa documentación que se requiere al solicitante. Eso hace que prácticamente cualquier persona mayor de edad se pueda beneficiar de uno de estos microcréditos online, incluidos quienes están en listas de morosos como ASNEF o quienes carecen de una nómina o de un respaldo pueden solicitar préstamos rápidos sin aval.

Depende de cómo se mire, el único inconveniente que se puede atribuir a esta operación es la cantidad moderada que se puede solicitar: como máximo 750€. Pero ese límite es precisamente lo que permite que el trámite sea sencillo y sin trabas. Y eso es también lo que hace que un crédito online inmediato sea una solución muy adecuada para gastos imprevistos, como multas o retraso en el cobro de nóminas, por ejemplo.

minicrédito online urgente

Pedir un crédito bancario

Esta puede ser la alternativa a un microcrédito online cuando se necesitan más de 750€, puesto que la cantidad se puede negociar con la entidad bancaria o financiera. Eso sí, quizás deberíamos dejar de considerarlos ‘urgentes’, pues este tipo de préstamos dista mucho de ser inmediato: todo banco o compañía financiera somete a estudio cada operación, lo cual hace que la concesión del crédito se dilate en el tiempo, desde unos días a incluso varios meses.

Además, en muchos casos no se concede el crédito al solicitante, y eso se puede deber a muchos motivos: no se tienen los ingresos medios-altos que el banco pretende (nóminas altas, de puestos de trabajo indefinidos y a tiempo completo) o bien porque el cliente está presente en alguna lista de morosos.

Recurrir a ahorros propios

Se puede decir que es una solución conservadora: recurrir a ahorros propios no tiene por qué generar ningún contratiempo, a no ser que esos ahorros sean compartidos y la otra persona propietaria no esté de acuerdo. En cualquier caso, sea ese ahorro fruto de tu esfuerzo, de una herencia o de un premio, es tuyo y deberías poder disponer de él como te parezca.

Eso sí, no siempre es una decisión agradable: quienes ahorran suelen tener un plan de ahorro programado más o menos definido. Cualquier variación en esa ‘hoja de ruta’ supone un descuadre de cuentas del que no siempre es fácil reponerse.

A pesar de lo dicho anteriormente, hay que puntualizar que, en algunos casos, no se puede recurrir a ellos cuando se quiere. O mejor dicho, ‘no se debe’ recurrir a ellos. Por ejemplo, en los fondos de pensión: estos productos, que muchos clientes contratan como producto de ahorro, es en realidad un producto de inversión, pues tu banco o la compañía que gestiona tu fondo de pensión invierte con tu dinero en negocios de lo más variado y, para evitar fuga de capitales, establece importantes penalizaciones para quienes quieren retirar ese dinero antes de tiempo. Por tanto, infórmate bien antes de tomar una decisión.

Otro caso habitual son las cuentas de ahorro, y en ellas retirar tu dinero tampoco es inmediato. Es decir, no es como ir al cajero y sacar dinero. Hay que realizar trámites online o en persona, que suelen estar sujetos a aprobaciones y que en algunos casos pueden dilatarse varios meses.

recurrir a recursos propios. Hucha de cerdito.

Vender joyas u objetos personales

Con la crisis, las casas de empeño se han popularizado mucho entre quienes se hacen la pregunta del principio: El sistema es sencillo: acudes con tu joya, te la tasan y, si aceptas, te la compran y te pagan en el momento. ¿Inconvenientes? Las casas de empeño son un negocio y, lógicamente, buscan el máximo beneficio económico: tratarán de pagarte lo menos posible para tener más margen de ganancia cuando lo vuelvan a vender. Otra desventaja, ni mucho menos secundaria, es que las joyas suelen ser objetos con un alto valor sentimental y desprenderse de ellas no es nunca un plato de buen gusto.

En una situación parecida están los objetos usados: instrumentos de música, electrodomésticos, material deportivo y un largo etcétera. Se pueden vender directamente a través de Internet o mediante tiendas especializadas en segunda mano. El principal inconveniente es que se deprecian mucho: lo que en su momento costó 200€, quizás ahora no valga más de 50€, por lo que la tienda te lo comprará a un precio aún más bajo para tener beneficio. Y en muchos casos, esos objetos también tienen un valor sentimental muy fuerte. Además, en los casos de venta directa por tu parte, el dinero no es inmediato, pues debes esperar a que aparezca un comprador interesado, lo cual depende de muchos factores.

Por tanto, de las cuatro soluciones a tu pregunta de ‘Necesito dinero urgente, ¿qué puedo hacer?’, la opción más recomendable es el microcrédito online. En cualquier caso, analiza con detenimiento tu situación y las otras posibilidades. Seguro que das con el remedio perfecto.