Reunificar las deudas para pagar menos. Qué y cómo es

No llegar a fin de mes es un problema para muchas familias. En la mayoría de los casos por una falta de ingresos regulares, pero en otros casos por una mala planificación: se tienen demasiadas deudas contraídas con diferentes entidades bancarias. Pero por suerte, en el mundo de la economía, todo o casi todo es negociable. Por ello, existe la posibilidad de reunificar las deudas en una sola hipoteca. Y como sucede con todo, esto tiene sus ventajas y sus inconvenientes.

reunificar deudas para pagar menos

Una reunificación de deudas es un acuerdo al que se llega con una o varias entidades bancarias mediante el cual se crea una nueva hipoteca en la que se incluyen todos los conceptos que antes se tenían por separado. Es decir, en vez de pagar una letra por el coche, otra por la moto, otra por la casa y otra por los estudios de los hijos, desde ese momento en adelante se pagará un único recibo a una única entidad bancaria que incluya todos esos conceptos.

En primer lugar, conviene aclarar que no todas las personas pueden reunificar sus deudas. Al tratarse de una negociación con una entidad financiera, se debe demostrar solvencia, ya sea a través de ingresos fijos (nóminas, herencia, etc.) o a través de patrimonio (casas, vehículos de gran valor, etc.).

Este último punto suele ser el requisito más habitual a la hora de llegar a un acuerdo. Pero el banco también puede solicitar otros. Por ejemplo, un avalista, ya sea personal o bancario. Sobre estos avales ya hemos hablado en un post anterior.

Ventajas de reunificar las deudas

La ventaja más habitual es que el importe de ese recibo unificado es menor y, por tanto, puede ser un desahogo para la economía familiar: llegar a final de mes es ahora más fácil porque la cuantía de la deuda reunificada es menor.

¿Cómo es posible esto? En primer lugar, porque el plazo de devolución del préstamo puede ser más largo, normalmente hasta 30 años. La ecuación es sencilla: la deuda se reparte en más mensualidades, por lo que cada recibo es menor. Y en segundo lugar, porque los tipos de interés de las hipotecas suelen ser más bajos que los de los préstamos personales, sobre todo con el Euribor en mínimos históricos.

Otra de las ventajas es que en este tipo de hipotecas unificadas se suelen permitir las amortizaciones parciales sin penalización, o al menos con una penalización baja. Pongamos el caso de que ahorramos una buena cantidad de dinero o que recibimos una oportuna inyección de liquidez a través de la venta de una propiedad o de un premio de lotería. Pues bien, en ese caso, se podría reducir la deuda contraída sin pagar unos intereses exagerados por ello.

Desventajas de reunificar las deudas

Pero claro, no todo iban a ser pros en esta operación económica. También hay contras. El principal es el hecho de que alargar el periodo de devolución del crédito hipotecario significa también pagar un montante total mayor. Es decir, a más mensualidades, más tiempo pagando intereses y, por tanto, la suma total de todos esos intereses acumulados será mayor.

Además, en el proceso de reunificación también surgen comisiones de apertura, de cierre, de gestión, etc. De modo que hay que tener las cuentas claras sobre el papel para asegurarse de que la operación es beneficiosa.

Otra desventaja que por desgracia hemos presenciado habitualmente durante la crisis es que se corre el riesgo de perder el bien hipotecado, lo cual es más doloroso cuando ese bien es la vivienda habitual. Por tanto, se recomienda reunificar las deudas sólo cuando se está completamente seguro de que se van a poder pagar esas mensualidades o, al menos, cuando ese bien hipotecado no sea de vital importancia para la familia.

Alternativas a la reunificación de deudas

Para evitar llegar al momento, para muchos doloroso, de tener que reunificar deudas es conveniente tener una buena planificación de la economía familiar y, llegado el momento, actuar antes de empezar a tener problemas. Por ejemplo, si por falta de liquidez inmediata no se puede hacer frente a un recibo, se puede recurrir a minicréditos online como los que se encuentran en Credy.es, de fácil y rápida concesión.

Lo mismo ocurre si ya hay recibos impagados de poca cuantía: con el fin de no acumular problemas con las entidades bancarias, se puede optar por saldar esas pequeñas deudas a través de préstamos personales por Internet.

Si la cosa ya ha ido a mayores, haz un estudio detallado de tu patrimonio para explotar las posibilidades de amortización: te puedes quitar lastre mediante la venta de alguna propiedad, por ejemplo.

En cualquier caso, reunificar deudas es una posibilidad de mejorar la economía familiar, pero siempre con la ayuda y asesoramiento de expertos en la materia. Solo ellos te explicarán si realmente es ventajoso u oneroso ese montante total a pagar tras la suma de mensualidades.