Soy comprador compulsivo ¿qué hago?

Las características principales de un comprador compulsivo son, en primer lugar, comprar recurrentemente y de forma compulsiva, lo que genera un malestar profundo en la persona, además de, con toda probabilidad, las consiguientes deudas económicas originadas por su patología. ¿Y cómo sé que mi grado de adicción es considerado una patología? Para que la compra compulsiva y desmesurada se considera como una patología grave, ésta conducta debe ser estable. Pero vayamos al detalle.

Soy un comprador compulsivo, ¿qué hago?

¿Qué es un comprador compulsivo y cómo saber si lo soy?

En el momento en el que empieza a existir una adicción a las compras, los individuos comienzan a mentir, ponen cómo escusa o prioridad el consumir cosas compulsivamente, cambian su conducta alejándose de su gente, de su familia y de sus amigos.

Es el propio afectado quien debe darse cuenta de su situación. No nos olvidemos de que se trata de una adicción, con lo cual hasta que se dé cuenta de la misma, la persona no podrá poner solución a su problema. Cuando una persona compra compulsivamente, se debe preguntar a sí misma, la razón por la que está anteponiendo esa actitud, esa conducta ante otras cosas. También uno debe cerciorarse qué es lo que siente al comprar (tranquilidad, satisfacción, alegría momentánea) y porqué lo hace de forma compulsiva.

Por supuesto que existen diferentes niveles en un comprador compulsivo. Cuando se trata de una adicción fuerte, la persona no puede parar de comprar, la adicción le supera y no puede con ella. La angustia generada es muy elevada y la persona tiene problemas para dormir, alejándose por completo de los suyos y, con toda probabilidad, necesitando tratamiento psicológico o, en los casos más graves, psiquiátrico.

¿Cómo dejar de ser un comprador compulsivo?

Como en todo tipo de adicciones, un comprador compulsivo sólo podrá dejar de serlo si él quiere y tiene fuerza de voluntad para ello. Necesitará buscar influencias positivas y que le sumen en su vida, eliminando las malas. Debe transformar el ecosistema en el que vive para que el cambio no sea forzoso, si no que se vuelva completamente automático.

Para entrar más en detalle, os dejamos algunos consejos para empezar a dejar de ser un comprador compulsivo:

  • Paga sólo en efectivo: las tarjetas de crédito son un arma tentadora porque en el momento duele menos. Sin embargo, por otra parte, no tenemos la misma conciencia del dinero cuando lo estamos dando en efectivo que cuando pagamos con tarjeta. Cancela tus tarjetas con el banco, salvo una que sólo debes usar en caso de emergencia.
  • Evitar los desencadenadores de compras: la publicidad en televisión, radio, prensa o Internet son desencadenadores de compras. ¿Qué es lo que a ti te desencadena para comprar compulsivamente? Identifícalo,  evítalo y acaba por borrarlo de tu mente.
  • Lucha contra los sentimientos desagradables: manejar las emociones y sentimientos desagradables cuando se te presenten es uno de los aspectos claves para dejar de ser un comprador compulsivo. Para ello empieza por preguntarte qué cosas o problemas te están causando esos conflictos para llegar a la raíz del problema y solucionarlo. Ese será el primer paso con el que conseguirás salir de tu situación.
  • Haz una lista antes de salir a comprar: coge un block de notas y escribe tan sólo lo que necesitas, lo que no puedes dejar de comprar. Si puede ser, que sean tan sólo productos básicos como alimentos, ropa o medicinas. Regresa pronto a casa después de hacer las compras para evitar tentaciones. Sal con el dinero justo y deja tu cartera en casa.
  • Sustituye este comportamiento por otra actividad: cuando sientas la necesidad de comprar compulsivamente, busca otra cosa que te guste y te pueda relajar y que te elimine esos pensamientos negativos. Al principio te costará, porque lo que te pide tu cuerpo y mente es comprar compulsivamente. Pero, poco a poco, tus buenos comportamientos se volverán automáticos.

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